«La vida acelerada se ha apropiado de los tiempos de espera».
Luis García Montero
Sentada en el último vagón, veo cómo el movimiento serpenteante aumenta la velocidad de todo lo que sucede, y me arrastra.
Reconocer los tiempos de espera se vuelve entonces necesario. Celebrarlos, casi vital.
Las imágenes de esta serie rememoran el punto exacto en el que algo se detuvo y cambió su trayectoria. Momentos de deriva que dejaron al descubierto la posibilidad de un final no previsto.
Que el viaje sea lento es todo lo que reclamo.
Esta es una serie fotográfica en continua revisión.


















